Este 10 de enero de 2026 se ha iniciado oficialmente el VIII Centenario del Tránsito de San Francisco de Asís, en una solemne ceremonia celebrada en la Basílica de Santa María de los Ángeles en Asís, Italia, marcando el inicio de un año jubilar especial para toda la Familia Franciscana y para la Iglesia universal.
San Francisco, nacido en 1181/82 en Assisi, renunció a las riquezas de su familia para abrazar radicalmente el Evangelio de pobreza, simplicidad y fraternidad. Su vida, entregada al servicio de Dios y de los más pobres, sigue siendo hoy una fuente de inspiración para quienes buscan vivir el amor de Cristo en espíritu de humildad y alegría.
El 3 de octubre de 1226, Francisco entregó su espíritu al Padre, pronunciando palabras de paz y acogida a la “Hermana Muerte”. Este hecho, suprema manifestación de su fe, es el centro de la conmemoración que hoy iniciamos con profundo agradecimiento.
Un Jubileo de Fe y Esperanza. Este Centenario no es sólo una celebración histórica, sino una invitación a redescubrir el carisma franciscano en nuestro propio tiempo:
- A vivir el Evangelio con sencillez y entrega.
- A reconocer la dignidad de cada persona con amor fraterno.
- A cuidar de nuestra casa común con espíritu de reverencia y respeto.
Durante este año jubilar, las comunidades y fraternidades franciscanas de todo el mundo están llamadas a profundizar en la espiritualidad de Francisco, fortaleciendo su compromiso de seguir a Cristo pobre y crucificado.
Eventos Especiales. Un momento significativo será la exposición extraordinaria de los restos mortales de San Francisco, que se realizará en la Basílica de San Francisco en Assisi entre el 22 de febrero y el 22 de marzo de 2026. Esta será la primera vez en 800 años que los fieles podrán venerar públicamente su cuerpo, invitando a todos a una experiencia profunda de encuentro espiritual y fraternidad universal
Invitamos a toda la familia franciscana y a los visitantes del sitio web de la OFS Colombia a unirse en oración y reflexión durante este tiempo especial, para que, inspirados por el ejemplo de San Francisco de Asís, podamos renovar nuestro compromiso con el seguimiento de Jesucristo en fraternidad, pobreza y servicio.
¡Paz y Bien!